5 × cinco =

15 + 20 =

Para hacer un pícnic no se necesitan más que ganas.

La definición  lo describe como una excursión que se hace para comer o merendar sentados en el campo, un parque o sobre el jardín.

Irse de pícnic es hacer un paréntesis en la vida urbana gris y rápida, detener el tiempo e inyectarle una buena dosis de naturaleza, vida simple y disfrute sin derroche.

Buena música y mejor compañía. Sam y Suzy de pícnic en ‘Moonrise Kingdom’ de Wes Anderson, 2012

Muchos artistas han ayudado a construir nuestro imaginario sobre el día de campo, una actividad que se remonta a los albores de la humanidad, cuando algún grupo de primeros humanos decidió salir a comer sobre el pasto en vez de hacerlo dentro de la caverna.

Manet -un entusiasta piquinquero- pintó ‘Almuerzo sobre la hierba’ (1863) en el que incluyó una musa desnuda entre los caballeros bien vestidos y se aseguró la controversia de la época. Hablaría sobre la inspiración artística y el mundo onírico y sensual que encontramos en la naturaleza.

Almuerzo sobre la hierba – Édouard Manet, 1863

Seurat -otro picniquero empedernido- pintó ‘Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte’ (1884), dónde no sólo retrató modos y vestimenta de la sociedad de la época, sino que también plasmó el espíritu bucólico del pícnic, la contemplación y el estado de paz propio de esta actividad.

Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte – Georges Seurat, 1884

El cine también hizo lo suyo: desde las copas de champagne de Él Gran Gatsby’ hasta la comida chatarra de “Mujer bonita”. El reproductor de música y la estética vintage de ‘Moonrise kingdom’ o la pasión de la histórica ‘Pícnic’.

Robert Redford y Mia Farrow de pícnic en ‘El Gran Gatsby’, 1974

¿Cómo no recordar a Julia Roberts y Richard Gere descalzos en el parque? – Mujer bonita (1990)

Para hacer un pícnic no se necesitan más que ganas. Pero vienen muy bien una manta o mantel, una canasta o un tupper, un refuerzo o un bocadillo dulce, una botella de kombucha o un termo y un mate. No hay una única forma de irse de pícnic. Cada uno disfruta cómo quiere en un escenario en común. Gaucha nos enseña a ser creativos, siempre.

Recordamos el pasado #PícnicEnElBotánico de Garage Gourmet en el Jardín Botánico celebrado el 22 y 23 de setiembre para recibir a la primavera y nos preparamos para el siguiente.

“Mi jardín es mi más bella obra de arte”, dijo alguna vez Monet.

Creemos en la naturaleza como inspiración y en los jardines como marcos perfectos para que sucedan los buenos momentos.

Invitamos a compartir y disfrutar de una variada oferta gastronómica sobre el pasto -con mesas y manteles- y debajo del manto verde de las distintas especies de árboles.

El sábado 1 y domingo 2 de diciembre vuelve Garage Gourmet con el #PícnicEnElBotánico. La cuarta edición de esta feria gastronómica para toda la familia, invita a disfrutar del inminente verano. Propuestas gastronómicas con especial énfasis en la comida de picnic, con muchos manteles y canastos.
Se trata de una feria gastronómica de acceso libre y gratuito para toda la familia y un abasto para cocineros, aficionados a la cocina y grandes comensales. Platos y bocadillos de todas partes del mundo y de acá. Opciones para todos. Como complemento a las exquisiteces que podrán disfrutarse durante ambos días, la propuesta contará con mercado de verdes de pequeños productores y un sector de alacena o mercadillo con distintos rubros (queso de cabra, aceite de oliva, chocolate, entre otros). Además la feria de plantas más grande con 25 viveristas seleccionados por el ABOV Asociación de Amigos del Jardín Botánico de Montevideo.
Habrá charlas, recorridos guiados, visitas al invernáculo -que se abrirá especialmente para la ocasión-, talleres de huerta para niños y mucho más.
¿Cuándo?
Sábado 15 y domingo 16 de diciembre
¿A qué hora?
De 11 a 20 h
¿Dónde?
Jardín Botánico de Montevideo Av. 19 de Abril 1181