16 − uno =

veinte + cinco =

por Álvaro Casanova

> Con esta nota no apta para descafeinados damos la bienvenida a Álvaro Casanova flamante corresponsal desde Nueva York, ciudad a la que fue a trabajar, despejarse y peregrinar hacia The New York Coffee Festival, pasando por sus distintos cafés favoritos. El artículo es bitácora pero también es guía –ruta del café– para sacar notas y recomendaciones para próximas visitas a la gran manzana. Enjoy! <

Devoción (Williamsburg)

69 Grand St, Brooklyn, NY 11249

Devoción sigue siendo mi café favorito en NYC. Es un pedacito de Colombia en una calle tranquila de Williamsburg. Un warehouse espacioso que ya al entrar nos enfrenta con la máquina tostadora de café y varios sacos de café fresco traído desde Colombia la noche anterior. Cuenta con mesas, sillones muy cómodos, un ambiente distendido, una pared entera con plantas que nos transporta a las plantaciones de café colombianas y una claraboya gigante que llena el espacio de luz natural -si, incluso hasta tienen sombrillas para el sol durante el mediodía-.

Suena cumbia colombiana -por supuesto- mientras se sirven bebidas de espresso desde una hermosa Kees Van der Westen Mirage y por supuesto café filtrado pour-over con French Press o V60. Si existe un paraíso para cafeteros, Devoción se acerca muchísimo.

Sweatshop (Williamsburg)

232 Metropolitan Ave, Brooklyn, NY 11211

Otro de mis favoritos en Williamsburg. A diferencia de muchos de los cafés de Brooklyn que se destacan por ser espaciosos, Sweatshop es pequeño pero la calidad del café, de la comida -puramente australiana (probar las tostadas de palta con huevo poché)-, su diseño, el mural en la entrada diseñado por Timothy Goodman -reconocido diseñador gráfico radicado en NYC-, así como también su ambiente distendido hacen de éste café un lugar ideal para hacer una pausa, charlar con amigos o simplemente trabajar en la mesa comunal acompañado de un buen flat white.

Sey (Bushwick)

18 Grattan St, Brooklyn, NY 11206

Nuevo café -lleva apenas dos semanas abierto-. Tuestan su propio café y el ambiente es espacioso, relajado. Suena Depeche Mode, synth pop, new wave, alternative rock. Como todos los cafés de Brooklyn uno puede pasarse horas, trabajar o simplemente charlar con amigos. Café minimalista donde abunda el espacio y las plantas. Va a ser sin dudas uno de los cafés más populares teniendo Roberta’s -uno de las mejores pizzerías de Nueva York– a solo media cuadra.

9th street espresso (Chelsea Market)

75 9th Ave, New York, NY 10011

Considerado por muchos uno de las primeras cafeterías de especialidad de NYC, ofrece un menú minimalista -espresso, espresso con leche, americano y cold brew- y suple de cafeína a los miles de turistas diarios y vecinos por supuesto, que visitan el famoso Chelsea Market en el barrio de Chelsea. Ideal para tomar un café antes o después de perderse en este paraíso foodie. Un tip de gordito: pasar antes por Fat Witch Bakery y comprar alguno de sus famosos brownies para acompañar el café y por qué no, comerse un taco en Los Tacos No.1 -considerado el lugar número uno para comer tacos en NYC-. Un poquito mucho? ok! lo dejamos en café y un brownie nomás!

Terremoto Coffee (Chelsea)

328 W 15th St, New York, NY 10011

Como casi todos los cafés del barrio de Chelsea, es un café pequeño que busca suplir de cafeína a los vecinos de este barrio tan de moda. De camino al Chelsea Market -a sólo una cuadra- uno puede hacer una pausa y disfrutar de un buen flat white o de alguna de las bebidas signature como el Purple Rain Latte, Space Oddity Latte o el Terremoto Latte mientras suena el disco «In Through The Door” de Led Zeppelin. De destacar es la máquina de espresso Slayer de oro 24k.

Birch Coffee (Flatiron District)

21 E 27th St, New York, NY 10016

Ubicado a pasos del Madison Square Park, Birch Coffee es uno de mis lugares favoritos para tomar un cortado antes o después de un paseo por el parque. Con ladrillos expuestos, mesas comunales de madera y una biblioteca al fondo, es el lugar perfecto para leer un buen libro mientras se disfruta de un buen café- tostado por ellos mismos- o simplemente una parada técnica luego de jugar con las ardillas en el parque.

Nobletree Coffee (Red Hook)

499 Van Brunt St, Brooklyn, NY 11231

Sin palabras. Todo en Nobletree es perfecto -o casi ya que no tienen wifi-. Incluso su ubicación que a pesar de estar lejos del centro de Brooklyn (Red Hook) ofrece una de las vistas más hemosas de la estatua de la libertad. Es uno de los cafés más fotogénicos que he visto. El mismo cuenta con un estudio para leer y distenderse con una estufa a leña -una habitación relativamente alejada del ruido de las máquinas de espresso-, una sala de training, otra de control de calidad y en el medio una isla central dónde los baristas -muy atentos y con un atuendo hipster extremo- ofrecen cold brew, filtrados y bebidas de espresso con café tostado en la casa, teniendo especial cuidado en la presentación. Valió la pena el viaje. A sólo media cuadra pueden alquilar una bicicleta de la ciudad y recorrer esta zona tan peculiar de Brooklyn.

City of Saints Coffee Roasters (Bushwick)

297 Meserole St, Brooklyn, NY 11206

No hay mejor representante del concepto warehouse devenido en café que City of Saints. El espacio mantiene intacta la estética de galpón pero los enormes grafitis en las paredes, los motivos florales, la iluminación increible y por sobre todo, lo más importante, el café, hacen de este lugar un verdadero paraíso cafetero. Son pocas las veces que un café me sorprende -si… he probado cafés increíbles- pero el cold brew que me dieron a probar aquí -un yirgacheffe, etiopía– olía a flores de una manera abrumadora, tal es así que tuve que preguntar varias veces si no estaba infusionado con hibisco. Las notas eran evidentes. La atención es increíble y el ambiente totalmente distendido en una zona totalmente industrial de este barrio tan de moda en la actualidad. Una parada obligada para aquel que busque el siguiente nivel cafetero.

Toby Estate’s (Williamsburg)

125 N 6th St, Brooklyn, NY 11249

Otro de los pesos pesados en el mundo cafetero de New York, directamente desde Australia. Tienen varios cafés distribuidos por toda la ciudad pero el de Williamsburg es sin dudas mi favorito y probablemente el de muchos otros más que les gusta trabajar en cafés. Espacioso, con grandes mesas comunales, un ventanal gigante con mucha luz natural, mucha madera y la tostadora ahí nomás a la vista de todos. Por supuesto probar el flat white en Toby Estate’s es obligatorio pero también lo es el cold brew y las variaciones infusionadas con menta y el toque justo de jarabe de arce.

Supercrown Coffee Roasters (Bushwick)

8 Wilson Ave, Brooklyn, NY 11237

También ubicado en Bushwick, el nuevo barrio de moda en Brooklyn, Supercrown Coffee Roasters ofrece no sólo café de calidad -tostado por ellos- sino además una cocina espectacular. Tostadas muy creativas y mi favorito: el sandwich de huevo revuelto, panceta y queso. De otro mundo.

El diseño del lugar también es llamativo y moderno. Todo se ve realmente hermoso, -hasta el baño-.

Como ya es común en Brooklyn, la máquina tostadora a la vista al fondo, espacio bien iluminado y una hermosa La Marzocco Strada color azul que adorna la barra principal. También pueden pedir un café para llevar y hacer una recorrida por Bushwick mientras aprecian los murales que hacen tan famosa a esta zona.

Brooklyn Roasting Company (Dumbo)

25 Jay St, Brooklyn, NY 11201

En el barrio de Dumbo, cerca del puente de Brooklyn, se encuentra otro de los abanderados de la movida cafetera de Brooklyn. El café -gigante- se extiende por todo el primer piso de un edificio y cuenta con varios espacios bien diferentes en su interior. Una zona con sillones gigantes y globos terráqueos a modo de estudio, grandes mesas comunales, barras en cada una de sus ventanas, digamos que es como un parque de diversiones para aquellos que nos gusta pasar horas y horas en un café ya sea trabajando o estudiando. El café es aquí, por supuesto, la verdadera estrella. También cuenta con una tostadora a la vista, excelente merchandising -muy buenas camisetas- y una ubicación inmejorable. Recomiendo una caminata por el barrio para apreciar sus calles de adoquines, los colosales puentes Manhattan y Brooklyn y un paseo por el parque del puente de Brooklyn para una de las mejores vistas de Manhattan.

Extraction Lab (Industry City)

51 35th St, Brooklyn, NY 11232

Si ya el concepto de warehouses convertidos en cafés nos parece moderno e inusual, imaginen un grupo de edificios destinados a la innovación, co-working, pop up gastronómicos, talleres y fábricas de distintos tipos de productos de diseño y gastronómicos; eso es justamente Industry City y es allí que nos encontramos con Extraction Lab, un café extremadamente moderno que oficia de showroom para las nuevas máquinas de Alpha Dominche llamadas respectivamente Steampunk y Sight y que buscan mejorar y acelerar el proceso de extracción no sólo de café sino de también de té sin comprometer la calidad del mismo. No son tostadores pero ofrecen una extensa variedad de cafés de diferentes tostadores no sólo de Nueva York sino también de Europa y el espacio invita a quedarse y tentarse con algunas de las revistas Standardt que están esparcidas por todas las mesas.

Voyager Espresso (Downtown Manhattan)

110 William St, New York, NY 10038

Encontrarlo no es fácil. Escondido en la estación de metro de Fulton Street nos encontramos con esta verdadera joya futurista. Puramente minimalista y con una estética sacada de una película sci-fi, sirven café de La Cabra roasters, tostadores daneses con varios premios en su haber que se caracterizan por granos de un tueste claro y bien aromáticos. A ambos lados de la barra nos encontramos con dos cápsulas -pods- donde nos podemos sentar a tomar café mientras leemos algo alejados del bullicio de la zona financiera de Manhattan. Claustrofóbicos abstenerse.

A la salida nos podemos dar una vuelta por el moderno Oculus y apreciar o detestar este hito de la arquitectura contemporánea en Ground Zero.

Stumptown Coffee Roasters (Midtown Manhattan)

18 W 29th St, New York, NY 10001

Ubicado en la entrada de el tan de moda Ace Hotel, esta cafetería originaria de Oregon, Portland es ya un clásico del Midtown de Manhattan. Pueden tomar un café en la barra mientras miran la gente pasar o lo pueden llevar al lobby del hotel y sentarse en una de las mesas comunales o uno de los tantos sillones disponibles y apreciar este universo hipster-retro tan particular. La decoración y la ambientación son realmente increíbles. El espresso y el flat white de Stumpton son espectaculares, así como también lo son el cold brew y las tazas y otros objetos de merchandising que tienen a la venta. A la salida que nunca falte contemplar esa maravilla del Art Decó, el Empire State, e imaginarnos a King Kong con una tacita de café, una gorrita y un librito en la otra mano. La rubia? La rubia ya fue!

Bluestone Lane Coffee

Mención especial para esta cadena australiana de cafés que brilla no sólo por la calidad de sus granos sino también por sus tostadas y la excelente decoración de sus espacios. Mi favorito es el de Dumbo en Brooklyn. Probar la tostada de boniato con queso de cabra!

The New York Coffee Festival

Metropolitan Pavilion

Este año, como en los últimos dos años, se llevó a cabo en New York el ya tan famoso The New York Coffee Festival, hermano menor de The London Coffee Festival organizado también este año al otro lado del océano. Este festival es mucho más que una simple celebración del café y puro marketing o un desfile de hipsters. Busca no sólo dar a conocer a los tostadores locales -que son muchos-, incentivar el café de especialidad y otras infusiones, sino también generar conciencia acerca de la cadena de producción de café -desde las finca hasta la taza- y de las diferentes organizaciones que existen trabajando para equilibrar dicha cadena y mejorar así la calidad de vida de aquellos que producen el café -países realmente pobres como Etiopía o Burundi dónde sus principales ingresos sin justamente gracias a la producción de café son algunos ejemplos-. Todo el dinero recaudado se destina a la fundación Project Waterfall que busca terminar con la escasez de agua en países productores de café tales como Etiopía, Nigaragua, Rwanda, Tanzania y Uganda.

Por supuesto también hay mucho colorido e innovación. Cada año se busca explotar al máximo la fruta del café. Se exponen infusiones hechas con la cáscara del café, una bebida con antioxidantes y muchas propiedades beneficiosas para la salud y con un nivel de cafeína casi mínimo, mermeladas de café, lociones para la piel, cold brew infusionado con hibisco, menta, etc. También las máquinas de espresso y los nuevos métodos de extracción se hacen presentes buscando compradores para las futuras nuevas cafeterías o también para aquellos home baristas obsesionados con tener buen café en casa. Música en vivo y galerías de arte relacionadas al café ayudan a crear una excelente ambientación.

Otro de los eventos que se desarrollan en el marco de este festival es el Coffee Masters que enfrena a los 16 mejores baristas de diferentes partes del mundo en una serie de desafíos en el correr de los 3 días que dura el festival donde se pone a prueba todas aquellas cualidades que hacen de un barista  el mejor en su profesión. Ser rápido, ordenado, mantener la limpieza de las máquinas, realizar una correcta extracción de café dependiendo del perfil de tueste y de la bebida que se le pide, todo esto mientras se mantiene una buena presentación y se interactúa con el cliente. Ser un buen barista no es fácil y estos desafíos son prueba de ello.

Finalmente, para los fanáticos del Latte Art, se organizan pequeños workshops y muestras de habilidad por parte de reconocidos baristas. Este año Dritan Alsela, reconocido barista aleman e inspiración para muchos baristas que hoy por hoy incluso hasta superan al maestro, se hizo presente dando muestras de su talento indiscutible aunque ya un tanto repetitivo y anticuado. Las selfies con el maestro no se hicieron esperar, por supuesto, siempre con una sonrisa y toda la buena onda.

La crónica termina con una foto con Agador o ‘Pochito’, el perro -color café- más famoso de la ciudad que nunca duerme.